BIBLIOLOGÍA

Doctrina de la Biblia

DEFINICION: Este término se forma de dos voces Griegas: "Biblos" y "Logos" - tratado o estudio acerca de la Biblia.

LA BIBLIA - PALABRA DE DIOS

I. LA NECESIDAD DE UNA REVELACION:

La luz de la razón y la naturaleza dan a los hombres la capacidad de descubrir muchos secretos del universo, pero no los capacita para resolver los problemas más profundos de su existencia, tales como: su relación a Dios, el propósito de la existencia, y el destino futuro del hombre. Estas cosas no pueden ser conocidas sin una revelación especial del creador.

1. ES IMPOSIBLE CONOCER LOS ATRIBUTOS DE DIOS SIN UNA REVELACION.

Hagamos diferencia en primer lugar entre la existencia de Dios y el carácter de Dios. El mar, los árboles, los ríos nos hablan de la existencia de un Dios - creador, pero nada nos dicen de su carácter, es decir si odia el pecado, si es amor, si es perdonador. La razón, esa luz o conocimiento natural que todo hombre tiene, se limita a las cosas del tiempo; necesita d ela revelación divina para llegar a conocer todo lo que no pertenece al reino de su anturaleza; la bondad, la omnipresencia y todos los atributos de Dios, no se pueden conocer sin una revelación de El Mismo.

2. ES IMPOSIBLE CONOCER O CONCEBIR LA IDEA DE LA TRINIDAD SIN UNA REVELACION.

El hombre ha podido pensar en un Dios o en muchos dioses, pero el hecho de que exista un sólo Dios en tres personas es imposible conocer, ni por la luz de la razón ni por la naturaleza, sino solamente mediante una revelación especial de ese mismo Dios-Trino.

3. ES IMPOSIBLE CONOCER LA GRACIA DE DIOS SIN UNA REVELACION.

El mundo no sabe lo que es la gracia de Dios. La gracia es más que compadecimiento y longaminidad; es el favor divino hacia los pecadores, manifestado al enviar a Jesucristo a morir por ellos para que sean salvos.¿Quién podría imaginar tal plan maravilloso de salvación para los hombres? Sería imposible sin una revelación divina.

4. EL HOMBRE NO CONOCE EL ORIGEN Y EL PROPOSITO DE SU EXISTENCIA SIN UNA REVELACION.

El hombre necesita luz sobre su pasado, presente y futuro. Mucho se ha especulado sobre el problema del origen del hombre, pero nadie ha podido dar una solución satisfactoria del enigma. Solamente la revelación de Dios resuelve el problema revelando la verdad de que el hombre fue hecho por Dios a su imagen y semejanza. ¿Cómo hubiera sido posible conocer una cosa que parece increíble, una verdad que hace tanto bien a nuestras almas? Solamente por una revelación de aquel quien hizo al hombre.

5. ES IMPOSIBLE CONOCER EL PROPOSITO DE LA EXISTENCIA DEL HOMBRE EN LA TIERRA SIN UNA REVELACION.

El hombre fracasa por que se ha equivocado en cuanto a este asunto tan importante. Muchos creen que el hombre es un accidente de la naturaleza y que su existencia carece de propósito verdadero. Cuando el hombre descubre que su misión es glorificar a Dios, toda su vida cambia. Ahora comprende que su responsabilidad es la de alejarse del mal y obedecer la voluntad de Dios.

6. ES IMPOSIBLE CONOCER EL ESTADO FUTURO SIN UNA REVELACION.

Las opiniones de los hombres han sido muy variadas en relación a esto. Unos han dicho que la vida se extingue con la muerte (deja de existir); otros han dicho que se vuelve a encarnar (reencarnación); y otros se han imaginado un cielo de placeres mundanales. Estas teorías confunden y sumergen a las almas sinceras en desesperación. ¿Cómo hubiéramos llegado a saber que la vida no termina con la muerte? ¿Cómo hubiéramos sabido del juicio de Dios? ¿Cómo hubiéramos llegado a saber que "la paga del pecado es la muerte y la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús? Sin una revelación el futuro es obscuro e incierto. La revelación disipa las tinieblas e ilumina el futuro con las promesas de salvación en Cristo.

II. EL HECHO DE UNA REVELACION.

Los hombres necesitaban una revelación. Dios podía revelarse y quiso revelarse para el bien de los necesitados y para Su gloria. Esa revelación es la Biblia. Dios escogió a hombres para escribir de una manera permanente esa revelación. (II Ped. 1:21; Ex. 17:14, 34:27; Isa. 8:1; Hab. 2:2; Heb. 1:1-2).

Los escritores de la Biblia son los mejores testigos de eso, porque ellos dicen en estos textos que Dios les mandó escribir. Además, muchas veces usaron expresiones como las siguientes: "Dijo Jehová", "Así ha dicho Jehová", "Empero Jehová había dicho". La Biblia del principio al fin da la gloria a Dios. El es el primero y el último. La expresión "Gloria a Dios en las Alturas: parece estar en cada página. De El, por El, y para El son todas las cosas. La Biblia es la Palabra de Dios; es el libro de Dios. Este libro nos revela las realidades espirituales y las realidades del cielo. Descorre el velo de la eternidad y nos muestra un mundo que nunca hubiéramos podido descubrir por nuestro propio esfuerzo. "Cosas que ojo no vió, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre" son las que Dios tenía guardadas en su secreto eterno, las cuales son reveladas en la Biblia. Por ellas podemos tener un conocimiento suficiente del carácter de Dios para adorarle como El quiere que le adoremos. Por ella conocemos de donde venimos y a donde vamos. En ella hay respuesta a todas nuestras preguntas. Es el pan de vida para el hambriento, agua de vida para el sediento, fuego que quema la impureza, espada que penetra hasta lo más profundo del alma.

 

EVIDENCIAS DE QUE LA BIBLIA ES LA PALABRA DE DIOS

Ya nosotros los cristianos creemos quela Biblia es la Palabra de Dios. Lo hemos comprobado y no lo discutimos. Pero con frecuencia nos encontramos con personas que exigen algunas pruebas, el obrero del Señor debe saberlas a fin de poder guiar a otras almas a la sublime verdad de que Dios se ha revelado a los hombres y de que esa revelación es LA BIBLIA.

Es cierto que el hombre posee una inteligencia grande y poderosa pero también es cierto que los conceptos vertidos en la Biblia revelan una mentalidad más elevada que la del hombre. (Isa. 55:8-9). Hay conceptos como el de la omnipresencia de Dios - el hecho de que Dios está en todo sitio al mismo tiempo - que aún ahora después de habernos sido revelado, nos es difícil entenderlo ¡Cuánto más inventarlo!. En esta misma forma se puede pensar en otras verdades como la Trinidad, la Encarnación, la Gracia y otras que están fuera de la mentalidad humana y que nos enseñan que el hombre no ha podido producir un libro como la Biblia y que, por lo tanto, éste tiene que ser de origen DIVINO.

Supongamos por un momento que el hombre hubiese podido producir un libro como la Biblia. Entonces no hubiera querido producirlo, porque la Biblia lo sitúa en una condición muy baja; caído en el pecado y la depravación, imposibilitado de hacer obras para salvarse, porque su justicia es "Como trapos de inmundicia" y por fin lo declara pecador y destituido de la Gloria de Dios.

1. UNO DE LOS ARGUMENTOS MAS FUERTES PARA PROBAR QUE LA BIBLIA ES LA PALABRA DE DIOS ES LA PROFECIA CUMPLIDA.

Tanto en el Antigüo Testamento, hay un sinnúmero de profecías cumplidas en relación con el pueblo judío, en relación con otras naciones y muy especialmente, en relación con Cristo. Tomando a Cristo como ejemplo, veamos algunas de Sus profecías cumplidas. Se predijo Su venida desde tiempos muy remotos. (Gén. 3:15, Deut. 18:15) Isaías anunció Su linaje. (Isa. 11:1) Miqueas dijo el sitio donde había de nacer. (Miq. 5:2) En el capítyulo 53 de Isaías se habla tan claramente de Sus sufrimientos como si se hubiera escrito después de su venida. ¿Quién puede profetizar con tanta exactitud a no ser que sea guiado por el Espíritu Santo? Tenemos que llegar a la conclusión de que "toda Escritura es inspirada divinamente". (II Tim. 3:16).

2. LA PERSONA Y EL CARACTER DE CRISTO SEGUN LO PRESENTAN LAS ESCRITURAS, DEMUESTRAN SU ORIGEN DIVINO.

Su persona es única en toda la literatura. Además, Su nacimiento de una Virgen, hijo de María y no de José, Hijo de Dios e Hijo de hombre al mismo tiempo, poseyendo dos naturalezas y una sola persona. ¿Quién hubiese imaginado una persona con tales atributos? En cuanto a su carácter, un hombre que no cometió pecado en toda Su vida, el cual pudo decir a Sus enemigos: "¿Quién de vosotros me redarguye de pecado?" La persona y el carácter de nuestro Señor Jesucristo prueban inequivocadamente que la Biblia es de origen divino porque lo imperfecto no puede producir lo perfecto.

3. LA UNIDAD DE LA BIBLIA PRUEBA SU ORIGEN DIVINO.

Es un libro escrito por más de 30 autores que escribieron en distintas épocas cubriendo un período como de catorce siglos. Sin ningún plan trazado de antemano y sin embargo todos representan los mismos atributos de Dios; hablan del estado caído del hombre, presentan para la humanidad a Cristo como la única esperanza de salvación; parecen escritos por una sola persona, y así es la realidad, pues Dios les inspiró para que escribieran en esa forma, de lo contrario no habría unidad en el libro. (II Ped. 1:21)

4. EL EFECTO DE ESTE MARAVILLOSO LIBRO SOBRE LAS VIDAS DE LOS HOMBRES PRUEBA SU ORIGEN DIVINO.

Se han escrito muchos libros de moral pero ninguno puede transformar los corazones como la Biblia. Se cuenta de un incrédulo francés que viajaba por el sur del Pacífico, deteniéndose en una de las islas entró en conversación con su jefe. Este empezó a contarle de todos los adelantos que tenían, haciendo énfasis de que todo lo debían a la religión de la Biblia. El francés por su parte, dijo que ya en Francia no creían en la Biblia. Y le puso algunas objecions al origen divino de ella. El isleño humilde no teniendo argumentos con que refutar al francés, repuso: "Amigo, no puedo contestar a sus objeciones, pero una cosa le diré y es que si no fuera por este libro, Ud. No estaría aquí vivo porque ya nos lo hubiéramos comido." Este relato prueba elocuentemente el poder transformador que tiene la Biblia y ese poder no sindica que la Biblia es de origen divino.

 

LA BIBLIA ES INSPIRADA POR DIOS

Los autores de la Biblia declaran que escribieron guiados por Dios. El apóstol Pablo dice enfáticamente que toda Escritura es inspirada divinamente. (II Tim. 3:16) A esa influencia divina que cobijó a los autores mientras que escribieron la Biblia se le llama inspiración. No debe confundirse la inspiración así descrita con la inspiración de los poetas, pintores o los músicos; eso es un don natural que Dios da a ciertas personas; la inspiración de los autores sagrados no fue natural sino sobrenatural, milagrosa. Nunca hubo hombres igualmente inspirados antes, ni los habrá en el futuro.

Tratando de definir el término, diremos que la inspiración bíblica es aquella influencia inexplicable del Espíritu Santo sobre ciertos hombres escogidos, por Dios, para escribir la revelación del carácter y Su volntad, que los guardaba de error en la comunicación de todo lo que debía constituir una parte de esa revelación.

 

TEORIAS SOBRE LA INSPIRACION

(Sal. 12:6, 18:30, 19:7; Prov. 30:5)

1. LA BIBLIA ES UN LIBRO CUALQUIERA.

Esta teoría es a veces conocida como la teoría natural. Hoy mas que nunca hay muchas personas que la Biblia es un producto de la mente humana. Creen que la Biblia debe estimarse por su antigüedad, por contener datos históricos de mucho valor y por haber sido el libro que más influencia ha ejercido sobre la humanidad. Por supuesto, circunscribir el valor de la Biblia a sólo esto, es negar su inspiración.

2. LA BIBLIA FUE DICTADA POR DIOS.

Es conocida a veces como la teoría mecánica. Los que así creen sostienen que Dios dictó la Biblia palabra por palabra según aparece en los idiomas originales. Según esta teoría los autores fueron meras máquinas que escribieron aún sin sentir lo que escribían. Esto sería un atropello de las facultades humanas y una violación de la personalidad, lo que Dios nunca haría. La primera teoría descarta a Dios y da el énfasis al hombre; ésta por el contrario, descarta al hombre y le da el énfasis a Dios. La primera teoría carece de fundamento porque el mismo libro reclama ser inspirado y la segunda, porque está a la vista el rastro del hombre, cada uno con su propio estilo literario y con sus propias palabras.

3. DIOS INSPIRO EL CONCEPTO Y NO LAS PALABRAS.

Los siguientes versículos dan énfasis a las "palabras", I Cor 2:13, Juan 17:8, y Ex. 20:1. Dios dejó a los escritores libres para escoger las palabras que le eran conocidas y las que acostumbraban usar, o sea Dios los dejó usar su estilo individual; sin embargo, fueron palabras de Dios. Leemos una y otra vez, "Así dice el Señor" y "El Señor habló, diciendo" o "Así ha dicho Jehová".

4. HAY GRADOS DE INSPIRACION.

Unas personas dicen que en partes son más inspiradas que en otras. Por ejemplo, que las palabras de Cristo en los Evangelios valen más que los escritos de Pablo o que las cartas de Pablo so más inspiradas que el Antigüo Testamento. "Toda Escritura" es inspirada divinamente.

5. DIOS INSPIRO LA BIBLIA DE UNA MANERA VERBAL.

En los manuscritos originales, el Espíritu Santo guió en el escojimiento de las palabras usadas. El Espíritu Santo usó el estilo de cada uno de los autores para cumplir cierto propósito pero sin error. También quiere decir que la inspiración incluye todo, que la Biblia es en todo infalible según la verdad y final como la autoridad divina. Esto se respalda en los testimonios de los siguientes:

Moisés - Ex. 34:27

David - II Sam. 23:2, Sal. 45:1

Salomón - Prov. 30:6

Isaías - Isa. 6:5-8

Jeremías - Jerm. 1:7, 36:1-2

Zacarías - Zac. 7:7

Cristo - Mat. 8:17; Juan 8:47, 12:48, 14:10, 17:8

Pablo - I Cor. 2:4

Judas - Jud. 17-18

 

RESTRICCIONES DE LA INSPIRACION

1. La inspiración no implica una influencia sobrenatural en la preservación de las Escrituras, sino sólo en la primera comunicación de su contenido.

2. La inspiración no implica que los escritores fueran impecables, sino que como instrumentos de Dios en la revelación divina estaban exentos de error en todo lo que debía constituir parte de esa revelación.

3. Como se explicó antes, la inspiración no implica que los autores escribieran maquinalmente mientras Dios dictaba. Por el contrario, cada uno conserva su personalidad, su propio estilo y forma, lo que puede comprobarse en la lectura de los libros, con más o menos claridad.

4. En cuanto al relato de crímenes, hechos inmorales, palabras de hombres impíos y de Satanás, la inspiración no los aprueba, sólo asegura un relato verídico y los incluye para nuestra amonestación.

 

LA BIBLIA - SU MENSAJE

A pesar de que los libros de la Biblia fueron escritos por distintos hombres, en distintos sitios y en distintas épocas, sin embargo, todos los libros, ya sea en profecía, y en tipos o narraciones, unos en verso y otros en prosa, todos presentan un sólo mensaje para el hombre; redención en la persona de Jesucristo. La primera promesa del redentor está en Gén. 3:15, donde se le llama "la simiente de la mujer:. En el mismo capítulo se verifica el primer sacrificio, al sacrificar Dios dos corderos para vestir con sus pieles a la primera pareja que había pecado. De ahí en adelante corre por toda la Biblia una vena de sangre; de sangre redentora. Los sacerdotes la aumentan con sus sacrificios, los profetas la proclaman con su mensaje y los salmistas la cantan con sus Salmos. Ese mensaje de redención que la Biblia proclama, es anunciado en el Antigüo Testamento por medio de las profecias y los tipos y en el Nuevo Testamento por el relato del cumplimiento de esas profecias y tipos de la persona de Nuestro Señor Jesucristo; es narrado en los Evangelios, predicado en los Hechos, explicado y analizado en las Epístolas y consumado en Apocalipsis.

 

CRISTO EN LA BIBLIA

Para que Ud. Pued tener una idea más clara en cuanto al lugar que Cristo ocupa en cada libro de la Biblia, le damos a continuación la lista respectiva.

Génesis - La simiente de la mujer

Exodo - El cordero pascual

Levítico - El sumo sacerdote

Números - La estrella de Jacob

Deuteronomio - Un profeta como Moisés

Josué - Grande capitán

Jueces - Mensajero de Jehová

Ruth - El pariente más cercano

I y II Samuel - Simiente de David

I y II Reyes - Rey de Reyes

I y II Crónicas - El verdadero Rey de Dios

Esdras - Señor del cielo y de la tierra

Nehemías - Señor del cielo y de la tierra

Esther - Nuestro Mardoqueo

Job - Redentor resucitado

Salmos - El Hio de Dios

Proverbios - Sabiduría

Eclesiastés - Encima del sol

Cantares - El amado

Isaías - El proofeta suficiente y glorificado

Jeremías - Señor de justicia

Lamentaciones - Varón de Dolores

Ezequiel - El sumo sacerdote

Daniel - Rey

Oseas - el Hijo de dios

Joel - El dador del Espíritu Santo

Amós - Tu Dios, Oh, Israel

Abdías - El Señor en Su Reino

Jonás - El profeta resucitado

Miqueas - El Bethlemista

nahás - El profeta resucitado

Miqueas - El Bethlemista

Nahúm - Portador de buenas Nuevas

Habacuc - El Señor en Su Santo Templo

Sofonías - El Señor en medio de Israel

Hageo - El deseado de las naciones

Zacarías - Profeta, Sacerdtoe, y Rey

Malaquías - El sol de Justicia

Mateo - El Rey de los Judíos

Marcos - El Siervo

Lucas - El hijo del Hombre

Juan - El hijo de Dios

Hechos - Cristo en el cielo

Romanos - El Señor de Justicia

I Corintios - Primicias de lso que durmieron

II Corintios - Nuestra suficiencia

Gálatas - Nuestra Libertad

Efesios - La Cabeza de la Iglesia

Filipenses - El Señor en el Cielo

Colosenses - La plenitud de dios

I y II Tesalonicenses - El Rey que Viene

I y II Timoteo - El Solo Poderoso

Tito - Dios nuestro Salvador

Filemón - Pagador de nuestra deuda

Hebreos - Nuestro Sumo Sacerdote

Santiago - El Médico Divino

I Pedro - El Cordero suficiente

II Pedro - El Señor de la Gloria

I Juan - El hijo de Dios que Viene

II Juan - Hijo de Dios e Hijo del Hombre

III Juan - Cooperador de la Verdad

Judas - El Juez que Viene

Apocalipsis - El que está sentado en el Trono

Se puede ver claramente que la Biblia es un libro Cristocéntrico. El Cristo es suplenitud, su centro, su interés, y su finalidad. De la Biblia puede decirse: "Porque la gloria de Dios la ilumina y la lumbrera de ella es el Cordero"

El términio LOGOS o VERBO está usado 200 veces a indicar Palabra de Dios escrita y 7 veces a indicar el Hijo de Dios Vivo. (Juan 1:1, 14:1;Juan 1:1, 5:7;Apoc. 19:13)

Estas palabras tienen varias comparaciones con:

Verdad - Juan 14:6, 1:14; Sal. 119:151; Juan 17:17.

Luz - Juan 1:4, 8:12; Prov. 6:23; Sal. 119:105.

Preciosa - I Ped. 2:6-7,II Ped. 1:4.

Admirable - Isa. 9:6, Sal. 119:129.

Para Siempre - Sal. 119:89, Mat. 24:34-35, I Ped. 1:25.

Vida - Juan 11:25, 14:6; I Ped. 1:23; I Juan 1:1.

Ambas Contribuyen a Salvación - Heb. 7:25, I Juan 5:18.

Probadas - Isa. 28:16.

Salvan - Hech. 16:31, I Cor. 15:2.

Purifican - Tito 2 :14, I Ped. 1:22.

Santifican - Juan 17:17, Heb. 10:14.

Juzgan - Juan 5:26-27, 12:48.

Glorifican - Rom. 15:9, Hech. 13:48.

Ambas palabras son expresiones de la mente de Dios

Palabra Viva - Heb. 1:3.

Palabra Escrita - Oseas 8:12.

Mensajeros de Dios para bendecir - Hech. 3:26, Luc. 11:28.

Ambas infalibles - I Juan 3:5, Prov. 30:3.

Tienen que recibir las dos para salvación - Juan 1:12, Sant. 1:21.

Ambas desechadas y despreciadas por el hombre natural - Isa. 53:3, Mar. 7:9.

El LOGOS de Dios es la expresión de Dios - sea en forma viva o forma escrita.

Considere los atributos de la palabra de Dios en Sal. 119:86 - fiel. 119:96 - ancho, 119:128 - recto, 119:129 - maravilloso, 119:140 - puro, 119:160 - eterno, 119:172 - justicia y lea también Sal. 19:7-11.

La Biblia es:

Luz para nuestro entendimiento - Sal. 119:105.

Espejo para nuesto conocimiento propio - Sant. 1:23.

Espada para nuestro conflicto - Ef. 6:17.

Miel para nuestro deleite - Sal. 19:10.

Leche para nuestr nutrición - I Ped. 2:2.

Carne para nuestro fortalecimiento - Heb. 5:14.

Martillo para nuestra obstinación - Jerm. 23:29.

Fuego para nuestra purificación - Jerm 23:29.

Oro para nuestro enriquecimiento - Sal. 119:72.

Semilla para nuestra siembra - Luc. 8:11.

 

COMO SE DISTINGUE LA BIBLIA DE TODOS LOS OTROS LIBROS

"La Biblia es el Dios de los libros y el libro de Dios."

1. LA BIBLIA SE DISTINGUE DE TODOS LOS DEMAS LIBROS POR SU PROFUNDIDAD.

Este libro es insondable e inagotable. (Sal.36:6). En un solo versículo aparentemente sencillo puede haber volúmenes de sentido. Tenemos por ejemplo a Juan 3:16, I Juan 4:8 y Sal. 23:1. Estos versículos han dado origen a una extensa literatura espiritual que ha sido de bendición para el mundo entero. No hay cita de libro alguno que pudiera servir de fundamento para tanta literatura como estos versículos de la Palabra de Dios.

2. LA BIBLIA SE DISTINGUE DE TODOS LOS DEMAS LIBROS POR SU POTENCIA.

¿En cuáles aspectos se manifiesta esa potencia del Santo Libro? Veamos:

A. En su potencia salvadora - la sola lectura de este libro regenera a los pecadores y los conduce del pecado a la santidad y de la degradación al honor. Ningún otro libro de carácter profano o religioso tiene en sí el poder regenerador o salvador de la Biblia. Esto ha demostrado la experiencia en todos los campos misioneros.

B. En su potencia consoladora. ¿Cuál libro puede como este sostener el corazón humano en medio de la prueba, confortarlo en medio de la enfermedad, tranquilizarlo ante la pérdida irreparable de seres queridos? ¡Cuánto consuelo han llevado a corazones entristecidos los primeros versículos de Juan 14!

C. En su potencia alegradora - Sal. 19:8-10. El gozo que imparte en el corazón la lectura de las Sagradas Escrituras es un gozo profundo y duradero.

D. En su potencia iluminadora - Sal. 119:104, Prov. 1:7, II Tim. 3:15. La lectura de la Biblia ilumina la mente, despierta las facultades y hace sabio al hombre. A tal punto se cumple esta verdad que muchas personas han aprendido a leer en la Biblia y después de algún tiempo causa admiración ver a estas personas, sin ninguna preparación académica y con sólo la iluminación de la Palabra de Dios, como se expresan y con que sabiduría hablan de las verdades divinas.

3 LA BIBLIA SE DISTINGUE DE TODOS LOS DEMAS LIBROS POR SU ADAPTABILIDAD UNIVERSAL.

Los otros libros se adaptan a cierta categoría o a cierta raza pero la Biblia se adapta universalmente a todos los hombres: es el libro del niño, del joven y del adulto; del ignorante, del mediocre y del sabio: de la raza blanca, negra, amarilla y de todas las razas es el libro para todos los hombres. Es, además, el libro de todas las edades, que nunca envejece, nunca pierde actualidad. Es el libro eterno.

3. LA BIBLIA SE DISTINGUE DE TODOS LOS DEMAS LIBROS POR SU AUTOR.

(II Ped. 1:21) Los demás libros son del hombre; este es el libro de Dios. Dios es el autor de un solo libro - LA BIBLIA.

 

EVIDENCIAS DE LA CREDIBILIDAD DE LA BIBLIA

I. Evidencia Interna - Entendemos por evidencia interna la unidad de la Biblia en su fondo y en su forma.

A. La Unidad de su Mensaje.

Todos los autores, a pesar de haber escrito en distintas épocas y en distintos sitios, siguen una linea de pensamiento, presentan un solo tema y un solo propósito. Esto es algo maravilloso y sólo tiene una explicación posible: hubo una mente que dirigió a los escritores.

B. La Unidad en su Propósito Moral.

La Biblia es una historia de los seres humanos en relación con Dios. La Biblia en todas sus partes, tanto en la profecía como en la historia o la Salmodia. En todo persigue un fin y es el restablecimiento de las relaciones entre los hombres y Dios. En toda ella se condena el pecado y se ensalza la pureza y la santidad.

II. Evidencia Externa - Aquellos aspectos fuera de la biblia que atestiüan claramente la veracidad de la misma.

A. La Profecía.

Uno de los argumentos más fuertes para probar el origen divino de la Biblia y para demostrar que es un libro digno de ser creído y digno de confianza es la profecía cumplida. Es interesante ver por ejemplo las profecías acerca de Cristo en el Antigüo Testamento y constan su fiel cumplimiento en el Nuevo. Hay muchas profecías que aún no se han cumplido pero el hecho de que algunas se han cumplido nos hace creer que las demás se cumplirán. Recordemos que la Biblia es un libro principalmente profético y que ésto le hace ser un libro distinto a los demás.

B. La Preservación de la Biblia.

Ya hemos dicho que la Biblia ha sido atacada como ningún otro libro. A pesar de eso no ha podido ser destruída, antes cada día se traduce a nuevos idiomas y las prensas siguen sacando miles y miles de ejemplares para satisfacer la demanda cada vez más creciente. Eso en sí es un milagro y nos señala que la Biblia es un libro de origen divino digno de ser creído y obedecido.

III. Evidencia Espiritual - El cambio operado en los hombres que estudian la Biblia. Los casos abundan en cualquier sitio donde se haya predicado el Evangelio y haya sido recibido. Los hombres que han venido en contacto con las enseñanzas de la Biblia han empezado inmediatamente un proceso de superación moral. Los resultados son visibles inmediatamente. El ladrón deja de robar, el vicioso deja sus vicios, el hombre depravado aciende al trono de honor. Y es maravilloso el efecto de las doctrinas de este Santo Libro. ¿Cuál otro libro ejerce la misma influencia en el hombre que lee? Ninguno... la Biblia no es un libro, ES EL LIBRO.

IV. Evidencia Literaria - La seriedad y honorabilidad de los hombres, que como instrumentos de Dios, escribieron las páginas de la Escritura.

Un estudio detallado de los autores de la Escritura revelará que fueron hombres de Dios que bajo ningún concepto quisieron engañar sino por el contrario, hablaron siendo inspirados milagrosamente para ello. La autoridzd y fe de un documento histórico cualquiera depende de su autenticidad, su integridad y su veracidad. Es auténtico si realmente pertenece al autor; íntegro si ha llegado hasta nosotros como salió de las manos del autor; sin cambios substanciales y veráz si el autor conoció al autor de los hechos y los refiere con toda sinceridad. Los libros de la Biblia reúnen estos tres requisitos, luego su valor histórico es innegable y es un libro digno de ser creído, amado y obedecido.

 

LEYES DE INTERPRETACION DE LAS ESCRITURAS

Cualquier libro escrito tiene palabras, ideas u oraciones que necesitan explicación. ¡Cuánto más la Biblia! Es un libro escrito con temas que abarcan el cielo y la tierra, el tiempo y la eternidad, lo visible y lo invisible, lo material y lo espiritual; un libro que fue escrito por personas de varias naturalezas y en épocas remotas, en países distantes entre sí y en medio de gentes de costumbres diferentes y más que eso, en un idioma que no es el nuestro. Es cierto que todos los hombres tienen derecho de leer e interpretar las Sagradas Escrituras, pero no caprichosamente; lo que ha traído por consecuencia tantos errores y tantas herejías, sino ciñendose a las leyes de interpretación. El estudio de las leyes de interpretación de las Escrituras se le llama Hermenéutica.  En seguida se encuentran algunas leyes de interpretación.

1. La misma Biblia es el mejor intérprete de la Biblia.

Esta es la regla fundamental, el principio básico para entender o interpretar la Palabra de Dios. Sin peligro de poder añadir o quitar lo que sabemos que es condenado por el mismo libro. (Apoc. 22:18-19) Un pasaje aclara otro, o da la interpretación correcta. Es Dios mismo interpretando SU PALABRA. Por lo tanto, esta interpretación debe ser preferida y respetada por encima de todas las que el hombre quiere formular. Ninguna persona está tan autorizada para interpretar su documento como su propio autor; por lo cual Dios, que es el autor de la Biblia, es el mejor que puede explicarla. (Sal. 22:18 y Mat. 27:35, Juan 16:16 y 16:19).

2.Un pasaje debe entenderse literalmente, a menos que el contexto o las condiciones del caso hagan que tal interpretación sea imposible o poco probable.

En la Biblia, como en cualquier libro, hay dos maneras de expresión: literal o figurada. Es literal la expresión: literal o figurada. Es literal la expresión donde las palabras se usan en un sentido o significado recto y absoluto. Ejemplo: "y lloró Jesús", "ycerca de la cuarta vigilia de la noche, vino a ellos andando sobre el mar". Ahí no hay nada que interpretar. Cuando dice que "lloró", significa que lloró como lo hacen todas las personas y cuando dice que "andaba sobre las aguas:, quiere decir que andaba sobre ellas como anda uno de nosotros sobre la tierra. Es lenguaje figurado aquel en el cual las palabras no conservan su propio significado. Por ejemplo: "Toda carne había corrompido su camino sobre la tierra". Las palabras "carne" y "camino" están usadas en sentido figurado; "carne" está usada en lugar de "persona" y "camino" en sentido de "costumbre, modo de proceder o religión". El versículo quiere decir: Toda persona había corrumpido sus costumbres, modo de proceder a su religión. En muchas ocasiones se ha abusadoa de esto y se ha creído que todo es figurado. Algunas al interpretar el Sal. 8:7-8 en forma figurado han dicho que los bueyes y las ovejas allí mencionadas se refieren a los creyentes y las aves y los peces se refieren a los inconversos; formulando de esto la doctrina de que todos los hombres, quieren o no, estan en las manos del Señor. Todo el error se debe a que el pasaje no es figurado sino literal. Por lo tanto se establece esta ley de interpretar la Biblia literalmente hasta donde las circunstancias lo permitan. Hay pasajes que al solo verlos se sabe si son literales o figurados. En otros casos debemos estudiar el contexto y los pasajes paralelos para saber como hemos de tomas las palabras para una recta interpretación.

3. Entre dos interpretaciones igualmente posibles debe escogerse la más natural y evidente.

Esto no merece discutirse. Hay pasajes que cuando se estudian a fondo, ofrecen dos o tres posibles soluciones. Entre ellas el intérprete de la Biblia debe escoger la más natural y la más evidente, tratando en todo de conocer el propósito del Espíritu Santo al hablar en tal o cual forma.

4. Claves para la interpretación correcta de una palabra o frase obscura.

Tanto en la Biblia, como en cualquier otro libro, hay palabras y frases cuyo significado varía mucho, según el sentido de la oración o argumento en que se emplean. Para determinar cual es el pensamiento que se propone expresar el autor se necesita, en estos casos, un cuidadoso estudio.

A. Si se trata de una palabra cuyo significado no es claro, debe tomarse en consideración la frase en que aparece; si es una frase dudosa, debe tomarse en cuenta la oración completa. Pudiéramos decir que éste es el primer tribunal donde se juzga la palabra o frase dudosa para encontrar su recta interpretación. Por ejemplo: La palabra FE, ordinariamente significa confianza, pero tiene también otras acepciones. Leemos de Pablo, por ejemplo: "Ahora anuncio la fe que en otros tiempos destruía". Del conjutno de esta frase vemos claramente que la fe aquí significa creencia o sea, la doctrina del Evangelio. Al decir los judíos: "Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos" usaron la palabra sangre en sentido de la culpa y sus consecuencias por haber dado muerte al inocente Hijo de Dios.

B. En muchos casos la frase o la oración no dan la luz suficiente para interpretar correctamente, entonces se apela al contexto o sea a la porción que está antes y después del texto incluyendo así todos los versículos que tengan que ver con el texto. Por ejemplo: Al decir Pablo, "Podéis entender cual sea mi inteligencia en el misterio de Cristo: quedamos un poco dudosos en relación con la palabra misterio. Pero leyendo los versículos que están antes y después de éste nos damos cuenta que la palabra misterio aquí empleada se aplica a la participación de los gentiles en los beneficios del Evangelio.

C. Cuando los recursos anteriores fallan para poder interpretar correctamente una palabra o frase, debemos de tratar de explicarla a la luz del objeto y designio donde se encuentra. El propósito del libro se entiende leyendo el libro. En algunos casos el mismo libro dice claramente cual es su propósito. Por ejemplo: El propósito de toda la Biblia se encuentra en Rom. 15:4 y II Tim. 3:16-17; el propósito de los Evangleios está claro en Juan 20:31 y el de la segunda Epístola de San Pedro en II Ped. 3:2. Otro ejemplo: Las epístolas de Pablo parecen estar en contradicción con la de Santiago porque una dice lo contrario de las otras. Pablo afirma que el hombre se justifica por la fe solamente, sin necesidad de las obras, (Rom. 2:23), mientras que Santiago afirma que si alguno tiene fe y no tiene obras, su fe es muerta. (Sant. 2:14, 17,20). La presente contradicción que hay aquí desaparece cuando se toman en consideración los designios de ambos libros. Pablo escribe para refutar el error de los que confiaban en las obras de la ley Mosaica para su justificación delante de Dios y hace bien claro que el hombre delante de Dios se justifica solamente por fe; mientras que Santiago no está hablando de la justificación delante de Dios sino delante de los hombres. Como los hombres no pueden ver la fe, tenemos que mostrársela por medio de buenas obras, que son el fruto de la justificación que hemos alcanzado delante de Dios. Sobre todo en las epístolas es muy necesario conocer el propósito inicial con que fueron escritas para una recta y fácil interpretación de ellas.

D. La última cosa que debemos tomar en consideración para la recta interpretación es que la Biblia es un sólo libro inspirado por una sola mente, por cuya razón sus enseñanzas tienen que armonizar sin contradicciones. Por eso, no se puede formular una doctrina basada en un versículo independientemente de los demás que hablan sobre el mismo asunto. El que quiere conocer las enseñanzas de las Escrituras, libre de prejuicios y de previas interpretaciones, ha de comparar los pasajes que hablan sobre el asunto y entonces, a la luz de todos ellos formular la sana interpretación. Este es lo que se llama "analogía de la Fe.".

5. Figuras Retóricas

Hemos establecido ya la regla de que un pasaje debe ser interpretado literalmente a menos que por medio del contexto estemos seguros de que se trata de lenguaje figurado. El lenguaje figurado consta de formas poéticas o figuras retóricas de algunas de las cuales vamos a ocuparnos a continuación.

A. Metáfota - Alguien ha dicho que metáfora es una comparación implicada. O, como dice otro autor, es "una relación de semejanza". En el discurso del Señor, en Juan 15:5, tenemos un claro ejemplo cuando dice, "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos". La comparación clara sería: "Yo soy como la vid, vosotros como los pámpanos", o para tener la misma fuerza de la semejanza: "Yo soy para vosotros como la vid es para los pámpanos". Otros ejemplo son: "Yo soy la Puerta", "Yo soy la luz" etc.

B. Símil - Esta figura distingue de la metáfora en que la comparación se establece claramente por el adverbio "como", por la expresión semejante a, o cualquiera otra frase adverbial de comparación. Cuando el Señor pronuncia Su profecía contra Jerusalén usa esta figura: "Jerusalem, Jerusalem, cuántas veces quise juntar tus hijos como la gallina junta sus pollos debajo de sus alas". (Mat. 23:37).

Otros ejemplos: "Como el relámpago, que sale del Oriente", (Luc. 17:24). "El reino de los cielos es semejante a la levadura", (Mat. 13:33).

C. Sinécdoque - Hacese uso de esta figura donde la parte se toma por el todo o el todo por la parte. Por ejemplo: El salmista pone la parte por el todo al decir: "Mi carne reposará segura", queriendo decir: mi ser, mi todo, reposará seguro. Cuando Pablo exhorta que presentemos nuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, está tomando la parte por el todo, queriendo decir que debemos presentar toda nuestra vida y nuestro ser entero en sacrificio vivo.

D. Metonimia - Cuando se emplea la causa por el efecto o el símbolo por la realidad. Por ejemplo: Cuando Abraham dice al rico: "A Moisés y a los profetas tienen", se refiere a los libros de Moisés y de los profetas usando a Moisés, que es la causa, por sus libros que son el efecto. Cuando Juan dice: "La sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado", está tomando el símbolo por la realidad queriendo decir: La muerte expiatoria es la única cosa eficaz para satisfacer por el pecado y para limpiar al hombre mismo.

E. Hipérbole - Cuando una cosa es presentada mucho más grande o más pequeña de lo que realmente es apra presentarla más viva a la imaginación, entonces, se ha usado la hipérbole. Tal fue el lenguaje que usaron los espías a su regreso de la tierra prometida: "Vimos allí gigantes - y eramos nosotros a nuestro parecer, como langostas...las ciudades son grandes y amuralladas hasta el cielo". Ese lenguaje es el que usamos nosotros en la conversación diaria al decir, por ejemplo: "Te lo he dicho mil vece," o "Ya todo el mundo lo sabe"; expresiones en las que se aumenta la cantidad para dar fuerza a la expresión. También se dice: "Espérame un segundo", queriendo decir un rato. Aquí se habla de la cosa disminuyendo su valor con el mismo propósito.

F. Alegoría - Esta consta de varias metáforas unidas, representando cada una de ellas realidades correspondientes. Por ejemplo: Jesús hace una expresión alegórica al decir: "Yo soy el pan vivo que ha descendido del cielo". Si alguno comiere de este pan vivirá para siempre y el pan que yo daré es mi carne. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna... La expresión de esta alegoría que empieza en Juan 6:50 y termina en el versículo 65 tiene su explicación en el mismo pasaje y especialmente en los versículos 47, 63-65 y 68.

G. Fábula - Es una figura retórica en la cual se presenta un hecho mediante la personificación de animales o cosas. Por ejemplo: En II Reyes 14:9, dice: "El cardillo que está en el Líbano envió a decir al cedro que está en el Líbano: da tu hija por mujer a mi hijo." Aquí aparecen hablando estos dos árboles tomando el sitio o representando a los dos reyes de Israel y Judá. Otra fábula nos presenta Jotham en Jueces 9:8-15 relatando como los árboles eligieron al escaramjo por rey sobre todos; con cuya fábula hace comprender a los que habían elegido por rey a Abimelec las consecuencias funestas que les vendrían.

H. Parábola - Es una historia o relato terrenal con un significado celestial o espiritual. Este fue un método favorito usado por el Señor para presentar las grandes verdades del Evangelio. En algunos casos en el mismo pasaje está explicada la parábola. Para interpretar una parábola debe buscarse el objeto o el incidente que la motivó, esto puede ser la clave para entenderla. Al hacerse la interpretación deben tomarse en cuenta los rasgos principales solamente, pues, los rasgos de menos importancia son adornos para completar el cuadro.

I. Hebraísmos - Se entiende por hebraísmos aquellas características peculiares del idioma hebreo en que fue escrito el Antigüo Testamento.

1. Era la costumbre de los hebreos llamar a la persona hijo de la cosa que más le caracterizaba, de modo que al pacífico y bien dispuesto se le llamaba Hijo de Paz al iluminado o entendido, Hijo de Luz; a los desobedientes, Hijos de Desobediencia.

2. Las palabras "amar" y "aborrecer" se usaban para expresar preferencia de una cosa a otra, por ejemplo: "A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí" debe entenderse: "Preferí a Jacob en lugar de Esaú".

3. Con frecuencia usaban los judíos el nombre de los padres para designar a los descendientes. Decían: "Maldito sea Canaán", por decir, "Malditos sean los descendientes de Canaán".

4. La palabra hijo se usaba como en otros idiomas, para designar un descendiente más o menos remoto. Así es que los sacerdotes, por ejemplo, se llamaban Hijos de Leví.

 

DISPOSICIONES NECESARIAS PARA EL ESTUDIO PROVECHOSO DE LAS ESCRITURAS

Ya hemos estudiado que la Biblia es la revelación de Dios. Por ella podemos conocer Su carácter y saber como adorarle en una forma correcta y agradable ante Sus ojos. Es el privilegio de toda persona que lea la Biblia. Pero nos damos cuenta que muchos la leen y no sacan el verdadero provecho de ella. La razón es que no leen el Santo libro con el verdadero espíritu con que debe leerse. Estudiemos a continuación algunas disposiciones necesarias para el estudio provechoso de las Escrituras.

1. SE NECESITA UN ESPIRITU RESPETUOSO.

Por ejemplo, un hijo irreverente, ligero y frívoro, ¿qué caso hará de los consejos, avisos y palabras de su padre? La Biblia es la revelación omnipotente. Es el milagro permanente de la soberana gracia de Dios. Es el código divino sellado con la sangre de Cristo. Ante tal maravilla, el hombre irreverente se hallará como el ciego ante los majestuosos Alpes de Suiza, o peor aún, como el insensato que echa lodo sobre el monumento artístico, al que todo el mundo admira. He aquí el Espíritu, a la vez reverente y humilde con que contemplaban la Palabra de Dios, los cristianos del primer siglo. "Damos gracias a Dios sin cesar de que habiendo recibido la palabra de Dios que oísteis de nosotros recibísteis no palabra de hombre, sino, según es en verdad, la palabra de Dios." (I Tes. 2:13) Ahora, fíjese lo que dice Dios: "A aquel miraré que es pobre y humilde de espíritu y que tiembla a mi palabra." (Isa. 66:2) Estudie la Biblia con este sentimiento de humildad y reverencia y descubrirá, como el Salmista, "las maravillas de su ley."

2. LA BIBLIA DEBE ESTUDIARSE CON ORACION.

En nuestra oración debemos pedir la asistencia del Espíritu Santo para poder comprender las lecciones que Dios ha querido enseñar por medio de Su Palabra. La oración del salmista debe ser nuestra oración: "Abre mis ojos y miraré las maravillas de tu ley". (Sal 119:18) El Espíritu Santo debe ser nuestro maestro (Juan 14:26, 16:13). La oración, además prepara nuestro Espíritu para poder oir con claridad la voz de Dios por medio de Su Santa Palabra. Hemos de encontrar pasajes difíciles de interpretar, pero, por medio de la oración podemos pedir sabiduría del Señor, según El nos lo ha prometido para obtener la interpretación correcta. (Sant. 1:5)

3. SE NECESITA UN ESPIRITU DOCIL PAR AEL ESTUDIO DE LA BIBLIA PROVECHOSO.

Pues, ¿qué se aprenderá en cualquier estudio si falta la docilidad para disponer nuestra manera de pensar y aceptar lo que es correcto? Cuando se carece de esta docilidad pasará lo que dice Pablo del "hombre animal": "El hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente." Sacrifíquese, pues, las preocupaciones, las opiniones preconcebidas e ideas favoritas y empréndese el estudio en el espíritu dócil del verdadero discípulo para ganar a Cristo. (Fil. 3:8) Debe tenerse siempre en cuanta que la obscuridad y aparente contradicción que se pudiera encontrar no reside en el maestro, ni en su infalible libro de texto, sino en el corto alcance del discípulo. (II Cor. 4:4). Pero el discípulo humilde y dócil que, abandonando a este maestro que ciega los entendimientos adopta a Cristo por su maestro, verá y entenderá la verdad, porque Dios promete "encaminar a los humiodes por el juicio y enseñará los mansos su carrera". (I Cor. 2:14, II Cor. 4:3-4, Sal. 52:9)

4. ES PRECISO SER AMANTE DE LA VERDAD.

¿Quién se cuidará de buscar con afán y recoger lo que no aprecia o estima? Es de necesidad imperiosa para el estudio de la Sagrada Escritura poseer un corazón amante de la verdad. Y téngase presente que el hombre no posee por naturaleza tal corazón, sino al contrario, un corazón que huye de la verdad espiritual y abraza con preferencia el error. "La luz vino al mundo pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz". Dice aún más, que la "aborrecieron" y en su creciente ceguedad pasaron del aborrecimiento a la persecución y de la persecución a la crucifixión del Maestro. Al que estudia la Biblia con el supremo deseo de encontrar en ella la verdad, "el Padre de Gloria dará espíritu de sabiduría y de revelación" para su conocimiento. (I Ped. 2:1-2, Ef. 1:17, Juan 3:19-20, Sal. 25:14, Juan 7:17)

5. DEBE SER PACIENTE EN EL ESTUDIO.

¿Qué adelanto hará una persona impaciente e inconstante en cualquier trabajo que emprenda? Para el estudio provechoso de la Biblia se necesita esta virtud. Al decir Jesús: "Escudriñad las Escrituras" (Juan 5:39) se vale de una palabra que denota el trabajo del minero que cava y revuelve la tierra buscando con diligencia el preciso mineral. Las Escrituras, necesariamente eben ser ricas en contenido e inagotables, como las entrañas de la tierra. Y por lo mismo, sin duda, Dios ha dispuesto que en algunas partes fuesen profundas y de difícil penetración. Por otra parte, el fruto de la paciencia es deleitoso y cuanto más paciencia se ha empleado para encontrar un tesoro, tanto más se aprecia y tanto más felicidad produce. En el estudio de las Escrituras debemos manifestar esa "nobleza" que manifestaron los cristianos de Berea de quienes nos dice la Biblia que "fueron más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues, recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras". El estudio paciente de las Escrituras nos hará exclamar como el salmista: "!Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca." (Hech. 17:11, Sal. 119:103)